Nos ha tocado vivir esta época, escuchamos contar cómo eran las cosas antes y te preguntas, por qué, si tu no estabas ahí, les gusta tanto darnos lecciones de cómo ellos hicieron las cosas o cómo debían ser, pero nosotros ya no estamos ahí, nos ha tocado vivir otra época, otra forma de hacer las cosas, nuevas formas de emprender, evolucionar y sobrevivir.

Por supuesto, ya lo sabes, todo lo que en el pasado servía para salir adelante ha cambiado. Una idea para desarrollar o un mercado para explotar, no te asegura éxito en tu proyecto, sabemos que estamos en la cuerda floja y que en cualquier momento, por muy bien que creas que estás haciendo las cosas, puedes fracasar en tu negocio. Ya no hay causa efecto, ni esfuerzo recompensa. El trabajo bien remunerado se ha convertido en un bien escaso y, cuando algo es escaso, se lo quedan los de siempre.

Así que lo que toca ahora es reinventarse de arriba abajo. Pero teniendo muy en cuenta las nuevas reglas.

En un mundo tan acelerado ya no se trata de adaptarte al medio, porque el medio cambia demasiado deprisa como para que el esfuerzo de adaptación perdure. Ahora lo que toca es anticiparse al cambio.

Vivir en el cambio es otra forma de vivir. En primer lugar, porque este nuevo ecosistema se mueve por un principio inevitable: si tú no te anticipas al cambio, el cambio se anticipará a ti.

Esto supone que ese ejercicio de anticipación debe ser permanente. El trabajo que realizas, lo que aprendes, el lugar en el que vives o trabajas, todo debe estar dirigido a prepararte para un mundo que todavía no existe, pero que si te esperas a que llegue ya será demasiado tarde.

Trabajar desde un coworking te da oportunidad de prever esos cambios, identificar nuevas tendencias, nuevas formas de procesar, adaptarte a estos cambios mucho más rápido que en un espacio de trabajo dónde no fluyen las ideas, donde la relación con otros emprendedores no es tan rápida y fluida, porque el aislamiento social y laboral no te ofrece esa posibilidad de anticiparte.

No estamos hablando de triunfar, estamos hablando de sobrevivir. Por ser de la generación que eres no vas a poder instalarte en el confort, porque eso está condenado a desaparecer. La única zona segura será esa que cambia continuamente, esa que te ofrecen los nuevos espacios de trabajo, espacios donde el networking, la cercanía con profesionales de distintos sectores pueden darte, día a día, esas pistas para saber hacia dónde dirigir tus esfuerzos, porque si esperas a que llegue ya será demasiado tarde.

Si este proceso de cambio constante lo ves como una forma de vivir, como una gran oportunidad diaria, debes trabajar desde espacios activos, entornos apasionados y abiertos intelectualmente.

Se empieza a considerar que estas comunidades de coworking son el futuro, en lugar de esperar a ver que nos depara el futuro, nos movemos, reaccionamos y nos anticipamos. Pero para ello, necesitamos estar en el lugar adecuado y ese lugar es La Guarida Creativa, espacios de coworking relacionados, dónde puedes entrar en contacto directo con profesionales que ya tienen  esa forma de vivir, de relacionarse con su entorno, de construir cosas nuevas.

Ya no estamos en un mundo en el que las respuestas están escritas, ahora, las respuestas han desaparecido y eres tú el que tienes que volver a escribirlas. Y lo más importante para acertar ya no son las respuestas, son las preguntas que deberás hacer para construirlo todo de nuevo.