Hoy es ese día extraño. El 25 de diciembre siempre parece que el mundo ha echado el
freno de mano de golpe. Si estás leyendo esto, lo más probable es que estés tirado en el
sofá, con el pijama todavía puesto y viendo cómo sobrevives a los restos de la cena de
anoche. Es el día oficial de no hacer nada, de estar con la familia y de intentar, aunque sea
por una vez, olvidarse de que mañana hay que seguir con el jaleo.
Pero vamos a ser sinceros… los que tenemos algo propio, o los que andamos metidos en el
lío de emprender, no tenemos un botón de «off» que funcione bien.
Da igual que sea Navidad. Seguro que, entre polvorón y polvorón, se te ha pasado por la
cabeza ese cliente que no te contestó al último correo, o te ha venido una idea para enero y
has tenido que buscar el móvil rápido para apuntarla en notas antes de que se te fuera. No
pasa nada, es lo normal. En La Guarida sabemos de qué va la película porque nos
pasamos el año viendo cómo os dejáis la piel en las mesas de Fuenlabrada, Alcorcón o
Móstoles.

El derecho a estar «fuera de cobertura»

Hoy no te voy a vender un despacho, ni te voy a decir que aproveches el día para planificar
tu 2026. Al revés. Hoy lo que toca es cerrar el chiringuito de verdad.
A los que andamos por el sur de Madrid nos cuesta un mundo parar. Parece que si no
estamos produciendo algo, nos estamos quedando atrás o perdiendo el tiempo. Pero hoy es
el día para darse cuenta de que, para que el cerebro no explote y pueda sacar esos diseños
o esos códigos que tanto nos cuestan, de vez en cuando hay que dejarlo en barbecho.
Disfruta de la gente, de la comida o simplemente de no tener que mirar el reloj cada cinco
minutos. Ese «vaciar la taza» es lo que luego hace que el lunes, cuando vuelvas a tu sitio en
Leganés o en Debod, entres con ganas y no con ganas de salir corriendo por la puerta.

La otra familia (la del office)

Anoche cenarías con los tuyos, pero hoy también nos acordamos de la «familia de la
oficina». Esa gente con la que pasas más horas que con tus propios primos. Los que se
sientan en la mesa de al lado y que, casi sin querer, se han acabado convirtiendo en tus
amigos, en tus socios o en esos psicólogos improvisados que todos necesitamos de vez en
cuando.

En La Guarida Creativa montamos esto porque sabíamos que trabajar solo es un rollo.
Lo que hay aquí es gente que te entiende de verdad:

  • Esos que te ven la cara de lunes y te ponen un café delante sin que tengas que decir
    ni «hola».
  • Los que saben tus dramas con los proveedores mejor que tú mismo.
  • Los que te sueltan cualquier tontería justo cuando el estrés te está empezando a
    comer.

Esa es la tribu, los Facemonkeys. Y hoy, aunque cada uno esté en su casa con los suyos,
seguimos conectados por esa forma de vivir el trabajo que tenemos por aquí. No estás solo
en este jaleo, y hoy es un día tan bueno como cualquier otro para recordarlo.
Un momento para uno mismo (sin agobios)

El 25 de diciembre siempre tiene ese punto de nostalgia que te hace mirar un poco hacia
atrás. Este 2025 ha sido intenso, como todos. Ha habido momentos de «venga, que lo
petamos» y otros de «no sé muy bien qué estoy haciendo con mi vida».
En nuestras sedes hemos visto de todo este año. Gente que entró con una idea pequeña y
hoy ya tiene a gente a su cargo, y otros que han tenido que cambiar el rumbo a mitad de
camino porque la cosa no iba. De eso va la vida, y de eso va La Guarida. De estar ahí
cuando las cosas salen bien y, sobre todo, de no desaparecer cuando salen mal.
Si hoy te sientes un poco agobiado por todo lo que viene en enero, relájate. El lunes las
puertas volverán a estar abiertas, el café estará caliente y allí estaremos todos para seguir
peleando. No hace falta que tengas todas las respuestas hoy mismo.

El lunes nos vemos en las trincheras

Lo bueno de no trabajar solo es que la vuelta de las vacaciones no se hace tan cuesta
arriba. El lunes volveremos al office, a las llamadas por Zoom, a los líos de facturas y a las
risas en el office. Porque trabajar en lo que te gusta está muy bien, pero hacerlo rodeado de
gente que te suma y que te entiende es lo que de verdad marca la diferencia.
Si todavía estás en tu «cueva» trabajando solo y estos días de fiesta te han servido para
darte cuenta de que necesitas un cambio de aires, pásate a vernos. No hace falta que sea
nada oficial. Ven, tómate algo con nosotros y mira si te pega el ambiente. Verás que se
puede currar de otra forma, sin volverse loco y con gente que habla tu mismo idioma.
Por nuestra parte, poco más. Solo queríamos pasar por aquí para desearte que pases un
día de Navidad de lujo. Pasa del móvil, olvídate de los plazos y quédate con lo bueno.
Nosotros ya estamos dejando las sedes listas para que, cuando vuelvas, esté todo a punto
para darle la última caña al año.

¡Feliz Navidad a todos los Facemonkeys! Disfruta del pijama, de la familia y de no hacer
nada, que mañana volvemos al lío con más fuerza que nunca.

¡Nos vemos en la ofi!